En las sesiones individuales pueden ocurrir diferentes cosas, dependiendo de lo que el campo energético me transmita.

Cuando la persona llega a la consulta lo primero que hacemos es conocernos un poco y me cuenta cuál es el motivo por el que me solicita la sesión.

Escucho no solo sus palabras, también escucho a su campo energético, que es el que en todo momento me va a indicar qué es mejor, me "chiva" incluso si la sesión la realizamos en la camilla o de una forma más presente y consciente. Si se la persona precisa más de una sesión, como es lo habitual, podrá comprobar cómo cada sesión es diferente, suelo decir en broma que es como los embarazos y los partos, no hay dos iguales, ni siquiera en la misma mujer...

En las sesiones vamos disolviendo los bloqueos, ya sean como consecuencia de emociones, vivencias y recuerdos de vidas pasadas; los derivados de la relación con nuestros padres, amigos, parejas; los provenientes del sistema familiar; de las creencias y valores aprendidos; los malos recuerdos y experiencias de la infancia que han dado lugar a un niño interior herido...

Las transformaciones las logramos gracias a la energía que nos rodea y que está siempre a nuestra disposición, pongo en contacto a la persona que acude a consulta con esa energía y le pido que realice todo aquello que sea preciso para su liberación y transformación.

Hay quién no comprende cómo lo podemos lograr, cómo podemos servirnos de esa energía, mi respuesta es siempre la misma, si somos capaces de canalizar la energía del aire, del agua y del movimiento a través de cables para producir energía eléctica, si somo capaces de dirigir palabras y datos a través de cables y de ondas, ¿por qué no podemos con nuestra intención tomar esa energía que nos rodea y dirigirla allí donde la necesitamos, pidiéndole que produzca el efecto que de ella esperamos? A mí, me parece mucho más difícil y complicado comprender cómo puede pasar la energía, la voz y los datos a través de los cables y las ondas...

Siempre voy a pedir permiso a la persona para realizar las transformaciones, puedes pensar que si alguien acude a consulta, es porque quiere que se produzcan los cambios, sin embargo, hay ocasiones en las que no nos sentimos preparados para afrontar determinadas situaciones y decidimos esperar un poco. Nunca voy a anteponer lo que yo intuya a sus deseos, voy a respetar en todo momento su ritmo, sin forzar, dando tiempo a que la energía le dé las fuerzas necesarias para afrontar los cambios.

Las sesiones pueden ser presenciales o a distancia