Médium

 

Un Médium es una persona que tiene desarrolladas capacidades psíquicas que le permiten comunicarse con seres de otros planos. Estos seres pueden tener diferentes vibraciones; aquellos con una vibración muy alta, los Guías, que nos acompañan, aconsejan y ayudan en nuestra evolución; y otros seres de una vibración inferior a los que llamamos desencarnados, que son las almas de aquellas personas que han abandonado su cuerpo físico y con las que podemos comunicarnos.

Suelo decir que los médiums somos los intérpretes de las energías que nos rodean, y acompañan, que no disponen de vehículo físico.

 

“Almas que nos acompañan”

 

A veces sentimos que no avanzamos, como si algo nos retuviese, por más que lo intentamos las cosas no fluyen, no salen como queremos, nos trabajamos a nivel personal sin lograr salir del atasco. Después de recibir, e incluso aprender, la energía de las diferentes técnicas existentes no avanzamos, mejoramos mucho pero llegados a un punto nos estancamos.

¿Cuál puede ser el motivo? Estamos rodeados de energías, somos energía, y a nuestro alrededor hay otras energías que coexisten con nosotros.

Unas tienen una vibración muy elevada, son los que llamamos los Guías; otras energías de las que conviven con nosotros no son de una vibración elevada, son de una vibración muy parecida a la nuestra, la única diferencia es que han abandonado su cuerpo físico pero algo les une al plano terrestre, no evolucionan y se quedan a nuestro lado, unas veces tratan de proteger a las personas que acompañan, se imponen esa misión sin corresponderles; otras veces buscan que alguien les ayude a encontrar su camino correcto.

Por norma general sus intenciones son buenas, no quieren en ningún caso hacernos daño, sin embargo no son conscientes de que al estar pegados a nuestro campo energético están mermando nuestra energía, sin querer la absorben. Esto ocurre cuando nosotros estamos débiles energéticamente, cuando nos descuidamos creyendo que ya estamos bien, y otras veces los llevamos con nosotros desde muy temprana edad.

Sé que hay personas que opinan que si no pienso en ello, no lo atraigo, yo era una de esas personas, pero el hecho de no querer pensarlo para no atraerlos, no es suficiente. Sí es cierto que si me enfoco en ello con miedo, puedo atraerlos con más intensidad. Es preciso saber si nos está ocurriendo, si llevamos a nuestro lado alguna de estas energías, puesto que hasta que no se liberen permanecerán los bloqueos en las áreas que nos afecten. Por supuesto, no todo el mundo tiene que llevar alguna de esas energías a su lado.

Estas energías se han quedado ancladas en una dimensión que no es la apropiada, muchas veces no son conscientes de ello, piensan que están en el lugar adecuado, nosotros podemos ayudarles a ser conscientes de su equivocación y acompañarles hacia su camino correcto.

Hay quién piensa que solo con poner unas velas o rezar algunas oraciones es suficiente, no siempre lo es, para las energías que se encuentran en tránsito y necesitan solo un pequeño "empujón" sí, sin embargo hay otras para las que esto no es suficiente, sienten que tienen todavía una misión cerca de sus seres queridos o no son conscientes de que han dejado el plano físico, en estos casos es preciso entablar contacto con ellos para ayudarles a comprender su situación y liberarles de los lazos que les unen a este plano.

Es lo mismo que hacemos nosotros aquí, trabajar con energía, pedir ayuda a personas que disponen de herramientas para que nos acompañen en nuestro proceso, y si nosotros los necesitamos ¿Por qué ellos, no?

Nuestra evolución depende de la suya, la suya de la nuestra. No querer ver que están con nosotros por miedo, no nos ayuda...

Cuando, por fin, esa energía encuentra su camino, la persona que la llevaba a su lado siente una profunda liberación, es como si un gran peso se le hubiera quitado de encima, vuelve a tener completamente disponible su energía para poder ver y crear su realidad.